Centellografía Hepática

TSRM Vincenzo Trovato

INTRODUCCIÓN

El hígado es un órgano parenchimatoso constituido por epatociti, con funciones metabólicas, escretive y de secreción biliar, y de células de Kupffer, por la producción de anticuerpos y actividad fagocitaria. Este últimas desprenden por su capacidad de fagocitar las partículas coloidales de modo electivo, de cuyo su empleo ya desde el 1951 y, hasta ahora, todavía no abandonado. Actualmente, después de repetidas tentativas de empleo de varias sustancias coloidales entre que el oro y el indio, sea por motivos económicos que proteccionísticos, se ha optado por el empleo de coloides marcados con radiotecnezio y, precisamente, por un micro-coloide de albúmina humana, con micelle del diámetro de 0,2-1 micrones. El compuesto, contenido en frascos estanco, viene sucesivamente mezclado al pertecnetato con una ligera agitación y obligado a descanso por 5 minutos a temperatura entorno.

PREPARACIÓN A. EL EXAMEN

Al paciente, en ayunas, son inyectados por vía inyección intravenosa de los 3 a los 4 mCi de radiocolloide que, después de pocos minutos, serán fagocitados por las células del retículo-endotelio (células de Kupffer) y metabolizáis a algunas horas de distancia. Aunque muy raros, son posibles, en sujetos predispuestos, fenomenologías alérgicas y, por este motivo, es importante saber sobre todo el exacto diámetro de los micelle para evitar colapsos pulmonares.

EJECUCIÓN DEL EXAMEN

Después de acerca de 10-15 minutos de la inyección o, en todo caso, dentro de las 5-6 horas, el paciente es puesto debajo del gammacamera oportunamente tumbado sobre el lettino. Se utiliza, a este propósito, un gammacamera a campo grande con colimador a alta eficiencia capaz de comprender sea el hígado sea el bazo.

Vienen tan efectuáis proyecciones anteriores, posteriores, en lateral derecha u oblicua utilizando como puntos de repere el proceso xifoideo del esternón y el perfil costal lateral. El colimador tiene que estar capaz de recoger al menos 500.000 golpes por proyección para hacer sí que se consigan imágenes de correcta valoración. Le es recordado al paciente de quedar absolutamente inmóvil y de limitar las excursiones respiratorias a lo mínimo para evitar falsas imágenes.

ANATOMÍA SCINTIGRAFICA

En condiciones normales, el hígado aparece localizado en el hipocondrio derecho, con su margen inferior a nivel de la arcada costal. El lóbulo derecho se muestra claramente más voluminoso que el accidente mientras, en posición lateral, se nota la presencia de un incisura al margen infero-anterior dado por la presencia de la cama del colecisti. También el bazo, dotada de células retículo-endoteliali, es evidenciada de modo, en cambio, menos relevante sobre todo por sus dimensiones reducidas con respecto del parenchima hepático. Los márgenes del hígado, y sobre todo aquellos inferiores, son escasamente algo reconocibles en los casos de paciente collaborante no capaz de mantener una conducta respiratoria regular y tranquila que limitas las excursiones excesivas de la pared abdominal y torácica.

CONSIDERACIONES

El metódico scintigrafica en el estudio del hígado permite focalizar la atención sobre:

· posiciona anómalo del órgano de causas congénitas o adquiridas;

· cambios en la forma y en las dimensiones del órgano (epatopatia crónico con evolución en cirrosis);

· zonas con diferente modo de captación del radiocolloide de que la distinción entre lesiones difusas (metástasis) o a foco (epatocarcinoma) emangioma hepático, etc...).

El resultado scintigrafico sigue ante todo el estado funcional del hígado y, por lo tanto, también nos provee informaciones sobre la futura evolución de la patología en acto. Como ya hemos señalado, la centellografía hepática nos ofrece informaciones sobre la eventual presencia de lesiones a foco como a quiste, epatocarcinomi, metástasis en cuantas zonas faltos de captación (zonas frías) debidas a la destrucción de los epatociti y las células de Kupffer.

Este comportamiento del radiocomposto, en este sentido negativo, por el suyo enseñarnos cualquiera lesión como "zona fría", no nos ayuda mucho en el diagnóstico que es remitida a otros exámenes entre que la ecografía, el Tac o el Rmn con Mdc. Además, con los colimadores y los aparatos en dotación actualmente, es posible evidenciar lesiones con un diámetro a partir de los 8-10 mm y sabemos a cuantos mayores sean las resoluciones alcanzables con las otras metodologías citadas sobre. Estas razones han determinado una neta bajada en la ejecución de centellografías hepáticas aunque, en pacientes muy graves, todavía queda una metodología factible y simple, sobre todo, de también actuar en consideración de las bajas dosis de radiaciones absortas.

el 7 de enero de 2001